
Érase una vez una niña que entró a
Foros del Blog, siendo una lectora más de
Blog and Web. Por esas casualidades de la vida, conoció a Francisco y entró a
BTemplates (el mejor showcase de templates para Blogger, y no es un post patrocinado!). Hasta ahí todo bien: una relación de “trabajo-blog” normal. Pero que Fran vendría, y que llegaríamos a hacernos amigos, eso jamás lo imaginé.
Hoy es la tercera vez que veo “al Fran”. Ya a medio mundo le había hablado de mi amigo mexicano (hasta me preguntaron si tenía gripe porcina!). En una clase de inglés, dije en mi spanglish que aspira a ser bien pronunciado: “Tengo un amigo de México que conocí en internet, y que tuve el gusto de conocer también en persona. Es muy *exciting*, es como si lo hubiera bajado de internet”.
Conocer a Fran fue fantástico; pero tomar cerveza con él, tanto mejor. Hace dos meses se nos ocurrió la idea de hacer un “beer and blogs”, como esas cosas apoteósicas que hacen en gringolandia, donde se juntan unos cuantos bloggers a hablar de sus blogs con una jarra en cada mano (really!); o quizás un “mate y blogs” (la versión argentina); o un “frapuccino y blogs” (quizás la versión más española). Esta vez sólo éramos dos, pero con eso basta y sobra para un “cerveza y blogs” made in Temuco Chile, under the rain and without an umbrella.
Y eso fue justamente lo que tuvimos una vez más: un auténtico “beer and blogs”, que en realidad fue un “bier und blogs” considerando la exquisita cerveza Kunstmann (das gute bier!) que nos acompañó durante toda la velada.
Cuando ya tienes buena compañía, tener una buena cerveza hecha con receta alemana es lo mejor. Lejos de ser algo que me deje sin palabras, es algo que me hace hablar como loro (y eso que soy una chica tímida!). Son los efectos mágicos de Kunstmann, que pareciera ser elaborada a base de endorfinas (o de levaduras con caritas felices).
Lo que hablamos con Fran, es top secret (Fran, no me delates!), pero tenía ganas de escribir esta entrada para guardar un testimonio del bier und blogs. ¿Que a quiénes descueramos…? ¡Ni se van a enterar!
Sencillamente inolvidable. Cuando te falta tiempo para conversar, sientes que es algo que realmente valió la pena. Ojalá se repita. Como dice una canción de Avantasia que probablemente nadie conozca, “no farewell could be the last one if they long to meet again”.
¡Salud!
Advertencia: Este post fue escrito bajo los efectos de Kunstmann, y sin edición posterior.