El escritorio de una chica
La nueva decoración de mi escritorio, para participar en el concurso “Decora tu escritorio” de Style Desktop. ¿Qué tal? Rosado y retro, la mezcla perfecta para mí.
La nueva decoración de mi escritorio, para participar en el concurso “Decora tu escritorio” de Style Desktop. ¿Qué tal? Rosado y retro, la mezcla perfecta para mí.
“Cinco años atrás, mi esposo y yo nos enamoramos en internet. Para celebrar nuestro aniversario, finalmente nos vamos a conocer cara a cara“. Chiste de Randy Glasbergen.
Tuve un amor platónico a los 14 años, cuando casi recién comenzaba a usar internet. Era algo de niños, nunca nos conocimos en persona, porque él vivía a unos 2500 kilómetros de distancia de mi ciudad. A los 15 años, conocí por internet a quien fuera mi primer “pololo”, y luego a los 18 a quien fuera el segundo. Sin embargo, en ambos casos, conocí a los chicos (que eran de la misma ciudad) antes de iniciar cualquier relación. En mis dos relaciones siguientes, internet sólo fue un medio de comunicación más luego de conocer en fiestas a los chicos que me gustaban.
No obstante, y pese a mis 23 años, sin darme cuenta retrocedí a los 14: volví a idealizar a alguien que no había visto jamás en mi vida, seducida por una voz sexy de hombre mayor, sus sabios consejos, y por todo eso que creía difícil de encontrar en un hombre. Craso error, dolorosa desilusión.
Según el Diario La Fecha, el amor en internet suele ser ciego. Cada quien resalta sus propios puntos positivos más que los negativos (algo obvio), y tendemos a idealizar al otro más de la cuenta. Bajo este punto de vista, no está mal conocer gente por internet, siempre y cuando tengamos la posibilidad de ver a la otra persona cara a cara antes de iniciar cualquier relación tipo noviazgo. Algo básico y fundamental, a veces muy olvidado.
A través de internet, pueden establecerse relaciones gratas y sinceras de amistad, pero jamás noviazgos. Ninguna demostración de afecto a través de la pantalla es real ni satisfactoria, porque una pareja de novios siempre va a estar necesitando el contacto físico (besos, mimos, abrazos y hasta sexo), y realizar juntos actividades tan cotidianas como salir a caminar o ir al cine a ver una película.
Mantener una relación de seudo-noviazgo por internet, sólo puede llevar a las siguientes consecuencias: (1) te enganchas más de la cuenta y terminas sufriendo por algo que no puede concretarse debido a la distancia; (2) si dejas pasar mucho tiempo antes de conocer a aquella persona, puedes sufrir una gran decepción al encontrate con él o ella al descubrir que no se gustan, o que simplemente hay cero química entre ambos.
Así es como racionalizando, pensando con la cabeza fría, y dejando de lado la obsesión por llenar un hueco vacío de mi vida con un príncipe que mi mente ve azul, pero que en realidad puede ser de cualquier color, llego a la conclusión ya casi obvia de que el amor en internet no existe. Como medio de comunicación, internet es potente, pero no pasa de eso. En ningún punto he negado la posibilidad real de que exista gente que se conozca a través de internet y se case, pero para eso claramente hay que conocerse en persona antes. Definitivamente, internet no es para enamorarse, porque no puedes amar a alguien que conoces sólo parcialmente, ni mucho menos hacer planes o construir castillos en el aire con esa persona.